Marcos 10 es un capítulo de caminos y preguntas. Jesús va rumbo a Jerusalén, y en el trayecto la gente no deja de ponerle temas encima: matrimonio y divorcio, niños “interrumpiendo”, un hombre rico buscando vida eterna, discípulos soñando con puestos, y un ciego gritando a la orilla del camino. Y lo impresionante es que Jesús no responde como un moralista frío ni como un motivador barato: responde con verdad que ordena, con ternura que dignifica, y con una frase que se queda colgando sobre todo el capítulo como título: “el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida”.

Podden och tillhörande omslagsbild på den här sidan tillhör Serendypia. Innehållet i podden är skapat av Serendypia och inte av, eller tillsammans med, Poddtoppen.