Marcos 8 es un punto de quiebre. Empieza con una multitud que lleva días con Jesús y ya no tiene qué comer. Jesús los mira y dice algo que te muestra su corazón: “tengo compasión”. Luego viene el choque con los fariseos pidiendo una señal, como si todo lo que Jesús ha hecho no bastara. Después, en la barca, los discípulos se preocupan por pan y Jesús les habla de levadura: la de los fariseos y la de Herodes—un veneno que se infiltra. Y entonces llega una sanidad extraña, en dos etapas, como si Marcos quisiera que sintieras el proceso: ver borroso, ver claro. Y ahí sucede el momento que parte el evangelio: Pedro confiesa “tú eres el Cristo”. Inmediatamente Jesús empieza a hablar de cruz. Marcos 8 te lleva de la compasión a la confesión… y de la confesión al costo.
Podden och tillhörande omslagsbild på den här sidan tillhör
Serendypia. Innehållet i podden är skapat av Serendypia och inte av,
eller tillsammans med, Poddtoppen.