Cuando sentís que sos

apenas una frágil telaraña

de preguntas, recibís

las preguntas de los otros

para que las sostengas en el hueco

entre las manos juntas, los huevos de algún pájaro

cantor que todavía son capaces

de romper el cascarón si les das calorcito,

mariposas que se abren y se cierran

en el cuenco de las manos, confiando

en que no vas a dañar su pelaje

centelleante, su polvo.

Recibís las preguntas de los otros

como si fueran las respuestas

a todo aquello que te preguntabas. A lo mejor

el don sea tu respuesta.

Podden och tillhörande omslagsbild på den här sidan tillhör Ezequiel Zaidenwerg. Innehållet i podden är skapat av Ezequiel Zaidenwerg och inte av, eller tillsammans med, Poddtoppen.