Hoy salimos a caminar sin un destino concreto. Un café en el termo, una galleta en el bolso y una mañana tranquila bastan para descubrir que pasamos gran parte de nuestra vida haciendo planes. Anotamos citas, compras, vacaciones... convencidos de que el futuro está perfectamente organizado. Pero la vida tiene la costumbre de sorprendernos. A veces cambia nuestros planes sin pedir permiso y nos obliga a buscar un camino diferente. Quizá el futuro no sea el que habíamos imaginado. Pero eso no significa que vaya a ser peor. Simplemente será distinto. Se acaba el café…pero la conversación sigue el domingo. Unha aperta grande. Rss Apple Podcaster →