¿Y si gran parte de tu ansiedad viene de intentar controlar cosas que nunca estuvieron en tus manos?
Queremos tenerlo todo previsto: las finanzas, la salud, el trabajo, las personas que amamos y hasta lo que podría suceder mañana.
Pero basta una noticia inesperada para descubrir lo frágil que puede ser una tranquilidad construida sobre circunstancias.
El Salmo 89:18 dice:
«Nuestra protección viene del Señor». (NTV)
Lo sorprendente es que este salmo también habla de derrotas, preguntas y promesas que parecían no cumplirse.
Confiar en Dios no significa que nunca tendrás batallas. Significa que no tienes que enfrentarlas dependiendo únicamente de tus fuerzas.
Hay una diferencia entre ser responsable de tu vida y sentirte responsable de todos sus resultados.
Puedes planificar sin obsesionarte.
Puedes prepararte sin vivir anticipando desgracias.
Puedes confiar en Dios y, al mismo tiempo, pedir ayuda.
Y recuerda esto:
Preocuparte diez horas por algo no significa que avanzaste diez horas hacia la solución.
Hoy hazte una pregunta: ¿qué estoy intentando controlar que necesito aprender a entregar a Dios?
Haz lo que te corresponde. Toma decisiones sabias. Pero no cargues con la responsabilidad de garantizar lo que sucederá mañana.
No necesitas sostenerlo todo para vivir sostenido por Dios.
Las lecturas:
Jeremías 35:1 - 36:32
1 Timoteo 5:1-25
Salmo 89:14-37
Proverbios 25:25-27
www.wenddyneciosup.com
Sígueme en mis redes como @wenddyneciosup
--
Distribuido por:Genuina Media
Hosted by Simplecast, an AdsWizz company. See pcm.adswizz.com for information about our collection and use of personal data for advertising.