Este miércoles, en menos de un minuto, dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,4 han sacudido Venezuela. El seísmo, con un epicentro situado a menos de 13 kilómetros de profundidad, ha provocado derrumbes y ha dejado -con cifras aún por confirmar- numerosos muertos, heridos y desaparecidos.
La población venezolana se ha volcado en las tareas de ayuda ante una tragedia que no tenía precedentes desde el terremoto de 1967. Las autoridades locales, completamente desbordadas, han tratado de colaborar en las labores de rescate y en la prevención de nuevos colapsos.
El desastre ha contribuido a que la profunda polarización política del país se diluya en favor de la atención a las víctimas. Hemos conversado con el alcalde del municipio de Chacao, quien a pesar de sus diferencias con el gobierno venezolano reconoce que existe coordinación institucional: “tenemos apoyo, no solamente del equipo municipal, sino también del Gobierno nacional”.
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