Hubo una España, no tan lejana, en el que los hombres iban a trabajar y las mujeres se quedaban en casa. Las madres limpiaban y cuidaban a los hijos, pero los padres tenían la autoridad sobre toda la familia. Y si les querían meter dos hostias a sus hijos, se las metían.
Los hombres tenían el derecho a descansar, a salir por ahí… y las mujeres ni se lo planteaban. “La mujer volvió a un estado de sumisión al marido y de obediencia muy similar al que se vivió en la Edad Moderna en España: sumisión, recato, obediencia y sacrificio”, explica la escritora Ana Santos.
Podden och tillhörande omslagsbild på den här sidan tillhör
Plot Twist. Innehållet i podden är skapat av Plot Twist och inte av,
eller tillsammans med, Poddtoppen.