💗¿Acaso Dios sabe?
Texto base: Job 22:13
“Y dices tú: ¿Qué sabe Dios? ¿Cómo juzgará por medio de la oscuridad?” (Job 22:13)
Hay momentos en la vida en los que, aunque no lo digamos con palabras, actuamos como si Dios no supiera lo que estamos viviendo. Cuando llega la enfermedad, la traición, la crisis económica o la soledad, el corazón comienza a preguntarse: ”¿Acaso Dios sabe lo que me está pasando?”
En Job 22, Elifaz expresa una idea equivocada acerca de Dios, insinuando que el ser humano piensa que Dios está tan lejos que no ve ni conoce lo que sucede en la tierra. Pero la Biblia enseña exactamente lo contrario.
El Señor conoce cada lágrima que derramas. Conoce las noches en que no puedes dormir. Conoce el diagnóstico que recibiste, la preocupación que guardas en silencio y la batalla que nadie más conoce.
El salmista declaró en Salmo 139:1-3:
“Oh Jehová, tú me has examinado y conocido… has entendido desde lejos mis pensamientos.”
¡Dios sí sabe!
Jesús también demostró que Dios conoce nuestras necesidades antes de que las expresemos. En Mateo 6:8 dijo:
“Porque vuestro Padre sabe de qué cosas tenéis necesidad, antes que vosotros le pidáis.”
Quizá hoy piensas que Dios se olvidó de ti. Tal vez llevas mucho tiempo esperando una respuesta. Pero el silencio de Dios nunca significa su ausencia. Él sigue obrando, aun cuando nuestros ojos no lo pueden ver.
La mayor prueba de que Dios sabe quién eres y cuánto te ama es la cruz del Calvario. Dios conocía nuestra condición de pecado y, por amor, envió a su Hijo Jesucristo para salvarnos. Él sabía que no podíamos salvarnos por nosotros mismos y preparó un camino de esperanza.
Hoy quiero decirte: Dios conoce tu nombre. Conoce tu pasado, tu presente y tu futuro. Nada de lo que estás viviendo ha escapado de su mirada.
Si te has alejado del Señor, Él sabe dónde estás y hoy te está llamando a regresar. Si nunca has entregado tu vida a Cristo, Él conoce tu necesidad más profunda: el perdón y la vida eterna.
No permitas que la duda te aparte de Dios. Permite que el conocimiento perfecto de Dios te acerque a Él con confianza.
Si hoy reconoces que necesitas a Jesucristo, abre tu corazón. Él sabe quién eres, pero también sabe en quién puedes convertirte cuando le entregas tu vida.
Oración final:
“Señor Jesús, gracias porque tú conoces mi vida mejor que yo mismo. Perdona mis pecados y limpia mi corazón. Hoy reconozco que te necesito como mi Salvador. Escribe mi nombre en el Libro de la Vida, dirige mis pasos y ayúdame a confiar en que tú siempre sabes lo que estoy viviendo. En el nombre de Jesús. Amén!!!