Confesamos que vemos K-dramas para aliviar tensiones biológicas a obsesionarnos enfermizamente con el nuevo álbum Panini, donde nuestras esposas llevan el 82% lleno porque nosotros solo servimos para quitarle el papelito de atrás a los stickers. Entre sobrevivir al capitalismo salvaje de los coleccionables de Coca-Cola, casi caernos a coñazos en El Doral por una barajita de Lamine Yamal y descubrir que estacionar en Miami para el Mundial cuesta un riñón —obligándonos a pagarle cuarenta pesitos al patio de un pana cubano—, terminamos analizando el perturbador mundo del lookmaxing y el "clavicular", un perturbado que se da martillazos en la cara para verse guapo aunque las pastillas del pelo le hayan apagado el "machete". Al final, entre deudas, cajas en 3D y camisas piratas compradas para apoyar a España sin quedar en la bancarrota, dejamos claro que preferimos mil veces ser el mocho de Hialeah antes de perder la hombría, todo mientras nos preparamos para ver los partidos gratis en la nevera del trabajo porque para eso somos dos adultos independientes que hacen con su plata lo que les sale del forro.
Podden och tillhörande omslagsbild på den här sidan tillhör
Kiko Cervantes. Innehållet i podden är skapat av Kiko Cervantes och inte av,
eller tillsammans med, Poddtoppen.