El catálogo discografico independiente cubano, específicamente el producido en la frontera de los 50 a los 60 del siglo XX, nos devuelve el estilo del conjunto "Estrellas de Chocolate".
La etiqueta Puchito de Jesús Gorís con apenas un lustro de existencia, ganaba un importante espacio en el mercado proponiendo las grabaciones de esta formidable agrupación sonera fundada hacia 1958 por el percusionista Félix "Chocolate" Alfonso.
El olvidado sonero Arístides Balmaseda, con los coros del Chino Lahera y Filiberto, en la memoria de Cubakústica. Etapa en la que el Niño Rivera tocaba el tres y, por supuesto, arreglaba y componía para "Estrellas de Chocolate".
Retrocedemos más de veinte años para retomar uno de los insignes sones de la nación cubana.
En febrero de 1932, de paso por La Habana, George Gershwin quedó rendido ante la sabrosa cadencia del son cubano.
Especialmente una de las creaciones del poeta del son: Ignacio Piñeiro, lo cautivó haciendo que el famoso pianista y compositor introdujera algunos pasajes de "Échale salsita" en una pieza sinfónica que dió en llamar finalmente "Obertura Cubana", estrenada ese mismo año en Nueva York.
Así pues en dos tiempos, colores y latitudes la mítica pieza de Piñeiro. Carlos Embale con el Septeto Nacional y la Orquesta Sinfónica de Praga del año 1962, bajo la conducción del maestro Václav Neumann.
A tiempo de victrola regresamos a lo que proponían los toca discos de la isla a comienzos de los 60. Muy bien recibido, como siempre, el cancionero azteca. En particular las creaciones de Roberto Cantoral.
Desde una producción "Gema" aparecía en el mundo del disco Gina León con su versión de "Aléjate" y el cancionero Fernando Albuerne afianzaba su popularidad desde las ediciones Panart, con su versión de "El reloj". Los respectivos compañamientos a cargo de los maestros Rafael Somavilla y Osvaldo Estivill.
Casi en la despedida algunos clásicos de la música popular cubana a la manera de Yeny Van Van, Coco Freeman y Tony Calá. Producción a cargo de José Luis Cortés "El Tosco" para el sello estatal Bis Music.
"Recordar es vivir", del son montuno a la típica guaracha antecediendo a la maestría interpretativa del gran Miguel de Gonzalo.
Grabaciones de este cantante precursor efectuadas para el sello norteamericano RCA Víctor hacia la segunda mitad de los años 50s.
El respaldo orquestal a cargo del maestro venezolano Aldemaro Romero.