En plena Segunda Guerra Mundial, cuando la Alemania nazi comenzaba a descubrir que no era invencible, la policía anunció haber encontrado a uno de los mayores asesinos seriales de su historia. Su nombre era Bruno Lüdke, un humilde trabajador con dificultades cognitivas que terminó confesando 84 asesinatos cometidos durante casi dos décadas. Sin embargo, detrás de aquellas confesiones se escondía una historia de manipulación, abusos de poder y mentiras institucionales. Bruno murió bajo custodia nazi sin haber sido juzgado, pero su reputación como monstruo sobrevivió incluso a la caída de Hitler. Durante décadas, el mundo lo recordó como un despiadado criminal, hasta que nuevas investigaciones comenzaron a revelar una verdad estremecedora: el supuesto asesino había sido, en realidad, una víctima. En este episodio de SerialMente reconstruimos la historia de un hombre al que le arrebataron la libertad, la vida y hasta su propia memoria. Porque el crimen más perfecto no siempre es aquel que permanece oculto, sino aquel que consigue convencer al mundo de que la víctima fue el asesino.
Podden och tillhörande omslagsbild på den här sidan tillhör
PIA Podcast / Sebastián Camelo. Innehållet i podden är skapat av PIA Podcast / Sebastián Camelo och inte av,
eller tillsammans med, Poddtoppen.