En el Radar Empresarial de hoy nos fijamos en el triunfo de Resident Evil, la adaptación cinematográfica de la célebre franquicia de videojuegos que ha arrasado en taquilla durante su primer fin de semana, confirmando que el terror vive un momento espléndido en 2026. El argumento gira en torno a Bryan, un mensajero médico con mala fortuna que debe hacer una entrega en un hospital apartado. Todo transcurre con normalidad al principio, pero pronto se topa con una ciudad sumida en el caos, poblada por criaturas espeluznantes y hambrientas de sangre. Se trataba de uno de los estrenos más anticipados tanto por los seguidores de la saga como por los amantes del género, y sus resultados en taquilla parecen estar a la altura de las expectativas generadas.
Las cifras a nivel mundial ya reflejan su repercusión: ha recaudado más de cien millones de dólares globalmente, una cantidad notable tratándose de una cinta de terror. En España se ha impuesto sin discusión durante su fin de semana de estreno, sumando dos millones de euros en sus primeros tres días en cartelera. Pese a las críticas por alejarse de la fidelidad al material original de los videojuegos, resulta evidente que su director, Zach Cregger —quien ya se había ganado un nombre gracias a The Barbarian y Weapons— junto con Austin Abrams, en el papel del torpe pero carismático protagonista, están consiguiendo atraer al público a las salas.
La expectación era enorme, dado que Resident Evil constituye una de las franquicias más queridas y rentables del sector de los videojuegos. Desde su debut en 1996, Capcom, la compañía responsable, ha confirmado este año haber superado los 200 millones de copias vendidas en todo el planeta, con un catálogo que supera los 30 títulos. Tampoco es la primera incursión del cine en este universo: en 2001, Paul W. S. Anderson lanzó la primera de seis películas que, sin convencer a la crítica, sí conquistaron al público, recaudando más de 1.300 millones de dólares en conjunto. Ya en 2021 llegó otro intento de relanzamiento, Welcome to Raccoon City, con un desempeño bastante más modesto, apenas 41 millones de dólares.
Este estreno es una muestra adicional del buen momento que atraviesa el cine de terror en 2026, con éxitos notables tanto de público como de crítica. Destacan casos como Obsession, que ha superado los 500 millones de dólares recaudados mundialmente, o BackRooms, con más de 300 millones. Producciones que, además, destacan por su elevada rentabilidad, gracias a sus presupuestos reducidos.